La milpa maya, por el reconocimiento como Patrimonio Agrícola Mundial

Autoridades mexicanas y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, por sus siglas en inglés, buscan el reconocimiento de la Milpa Maya bajo el programa Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial (SIPAM). Dicho nombramiento fue otorgado a las chinampas en el 2018, también de nuestro país y a 61 sistemas agrícolas ancestrales más, de 22 naciones.

El programa Sistemas Importantes del Patrimonio Agrícola Mundial, fue creado en el 2002 con la misión de conservar y difundir los sistemas agrícolas ancestrales tanto a nivel local, nacional e internacional. Todos estos métodos tienen las características de contribuir a la seguridad alimentaria de sus comunidades, el uso responsable de los recursos, empleo de conocimientos tradicionales, una gran organización social, son regulados por valores culturales y la proyección de paisajes extraordinarios.

La milpa maya es un sistema agrícola ancestral, a partir de prácticas como la tumba, roza y quema, donde se aplica el policultivo o asociación de cultivos. En ella son sembradas principalmente, al mismo tiempo y sobre el mismo espacio, maíz, frijol, calabaza, chile, camote, siendo el maíz la base de su alimentación, la de su ganado y de algunos animales de la selva.

Una de las principales características de la milpa es la gran diversidad de plantas sembradas, llegando a cultivarse hasta 40 diferentes. A los cultivos mencionados en el párrafo anterior y los cuales son considerados de esenciales, podemos agregar jitomate, juca, melón, sandía, papaya, cilantro y plátano, además de frutos silvestres, entre muchos otros.

No solo se limitan a la producción de vegetales y frutas, también llegan a obtener carne de pato, gallina, pollo, vaca, cerdo, borrego y miel. Otros productos originados de la milpa son materiales para la construcción, leña, carbón, hongos, insectos, plantas medicinales, de igual forma la caza de animales silvestres y en algunos casos el poder comercializar los excedentes.

Las personas o milperos son en su mayoría hombres y mujeres de edades de los 56 a los 66 años, mucho de ellos bilingües al hablar maya y español, los cuales para subsistir no solo se dedican a la milpa, tienen trabajos como albañiles, apicultores o bien realizan algún trabajo por el pago de un jornal. A pesar de ser algo maravilloso e interesante el cultivar bajo este método, es una práctica cada vez más en desuso, los mismos hijos de los milperos ya no lo realizan al preferir otro tipo de trabajos.

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