Fumigadoras Agrícolas: Herramientas Indispensables en el Manejo de toda Clase de Cultivos.

Hoy en día las fumigadoras agrícolas, tanto manuales como motorizadas, son una herramienta común e indispensable. Se encuentran a disposición de cualquier productor sin importar la extensión de su sistema de producción o el grado de tecnificación que maneje, de fácil operación y mantenimiento mínimo. Con su ayuda las aplicaciones de fertilizantes vía foliar, el control de plagas y enfermedades es más rápido y eficiente, ya que cubre todas las partes de la planta, teniendo como resultado una respuesta satisfactoria. Además de presentar ahorros significativos en los insumos y tiempo.

 

¿Qué son las Fumigadoras?

Las fumigadoras o pulverizadoras son equipos que nos ayudan a esparcir agua en forma de pequeñas gotas, cubriendo todas las partes de la planta como hojas y tallos. Todo esto mediante presión generada sobre un fluido al ser expulsado por una boquilla. Esta característica los vuelve equipos altamente eficientes en el empleo de toda clase de plaguicidas para el control de problemas fitosanitarios, así como en la aplicación de todo tipo de fertilizantes foliares para corregir deficiencias y estimular el adecuado desarrollo de toda especie de cultivos.

 

Tipos de Fumigadoras Portátiles.

Las podemos clasificar de acuerdo con el mecanismo de trabajo y como generan las gotas de agua, específicamente las fumigadoras portátiles o de mochila las podemos encontrar de los siguientes tipos:

Mochila Manual:

Es un equipo sencillo en su composición, pero no por ello menos efectivo. Consta de un taque el cual puede ser de plástico o metálico, su capacidad no sobrepasa los 20 litros, cuenta con una bomba de pistón para generar la presión, una lanza con su boquilla y una manguera. Este tipo de fumigadora es utilizada principalmente por productores a pequeña escala o para llegar a zonas donde no se puede acceder con alguna otra máquina.

Mochilas Motorizadas:

El funcionamiento parte del mismo concepto de las mochilas manuales, generar presión a partir de un mecanismo, en este caso el uso de motores a 2 y 4 tiempos de gasolina que se encargaran de hacer funcionar la bomba. Su constitución sigue siendo similar, un tanque de plástico de 15 hasta 25 litros, sistema de mangueras para guiar el líquido a una boquilla por donde será impulsado a cierta presión para formar gotas pequeñas y tener una cobertura total sobre la planta.

 

 

Calibración Previa.

Antes de comenzar la fumigación es importante verificar el equipo y poder determinar que todo se encuentre en orden, esta actividad debe hacerse un hábito antes de comenzar a trabajar con ella. Lo primero es llenar el tanque con agua corriente, para así poder verificar que no haya fracturas en el tanque, fugas en las mangueras y uniones de estas, además de comprobar que boquillas y las mismas mangueras no se encuentren obstruidas por residuos de aplicaciones anteriores o cualquier tipo de impureza.

Después de la revisión anterior, ya con el motor encendido, es necesario verificar que se genere la presión y el flujo adecuado, pasando esta segunda prueba realizaremos un recorrido para poder determinar y observar sobre las plantas la adecuada distribución de las gotas. Asimismo, durante este recorrido es indispensable realizar pruebas con el flujo, presión y velocidad de avance, para determinar la cantidad de agua necesaria y tener una excelente cobertura. Sí paso toda la serie de pruebas anteriores, ahora si esta lista para poder iniciar la fumigación.

 

Para una Fumigación Exitosa.

Para alcanzar la efectividad necesaria, controlar el problema fitosanitario o corregir alguna deficiencia y lograr de este modo una fumigación o aplicación exitosa, es importante considerar los siguientes puntos, evaluar y a partir de ello realizar correcciones sobre la técnica utilizada:

 

1) Conseguir una cobertura total del cultivo a tratar, regulando la presión de salida, sumado a la elección adecuada de la boquilla para cada tipo de producto.

2) Utilizar la cantidad indicada de agua para cada producto, así como la dosis sugerida. Sumando a lo anterior el ancho de trabajo, tipo de boquilla, presión y velocidad de trabajo.

3) Debemos auxiliarnos de papel hidro sensible para conocer el tamaño y numero de gotas, la eficiencia en la fumigación depende en gran medida de ello. Por lo cual es importante regular la presión, el caudal y con ello el número de gotas por cm2.

4) Evitar las horas de mayor calor para reducir las pérdidas por evaporación o cuando el viento sobrepase una velocidad de 7 km/hr. y pueda haber un arrastre contaminado cultivos aledaños además de reducir el efecto.

5) Por último e igual de importante, el operario debe utilizar equipo de protección para no dejar partes del cuerpo expuestas a los agroquímicos y reducir el riesgo de una intoxicación.

 

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